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Oda atemporal
El portador de esta arma obtiene el efecto de “brisa del amanecer”, de manera que, 3 s después de salir de combate, el daño del Ataque Normal, la Habilidad Elemental y la Habilidad Definitiva aumenta en un 60%. Al estar en combate, este aumento de daño se reduce en un 10% por segundo hasta llegar al 0%. Cuando el portador golpea a un enemigo con un Ataque Normal, la Habilidad Elemental o la Habilidad Definitiva, el aumento de daño correspondiente se incrementa en un 10%, hasta alcanzar el 60%. Este efecto solo puede activarse una vez cada 0.1 s para cada tipo de ataque, y se puede activar incluso cuando el portador de esta arma está en tu equipo pero no en uso. Además, cuando el equipo tiene el efecto “taumaturgia: rito secreto” y dicho portador golpea a un enemigo con un Ataque Normal, la Habilidad Elemental o la Habilidad Definitiva, el aumento de daño obtenido pasa a ser de un 20% para todos los tipos de daño.
Personajes — Arco
Historia
“Kreuzlied, ¿alguna vez has escuchado el sonido de una gaita al anochecer? ¿Alguna vez has escuchado una voz en el viento cantar esta canción?: ‘Adiós, adiós para siempre. No lloraremos más por ti, pues la brisa nocturna nos limpiará las lágrimas. Sí, compañero, nos limpiará las lágrimas’”. Dicen que hubo una vez una orquesta itinerante, conocida como la Orquesta del Errante, que conspiró para asesinar a la aristocracia que gobernaba. Entre ellos, había un noble vástago renegado llamado Kreuzlied. Tras el fracaso de su plan para derrocar al gobierno, se escribió una canción en su honor. En realidad, su verdadero nombre, el cual incluso hoy en día sigue siendo desconocido, no era Kreuzlied. La palabra “Kreuzlied” en sí misma significaba “canción de la cruz” en la lengua antigua. En aquella época tan oscura, los desertores, bandidos, rebeldes y destiladores de alcohol ilegal eran ejecutados en público. Rogaban a sus verdugos que los mataran para librarse del dolor mientras la aristocracia gobernante disfrutaba escuchando sus gritos de horror. En aquellos días en que nadie sabía cuándo llegaría la luz del amanecer, “Kreuzlied” se convirtió en sinónimo de quienes se rebelaron y fracasaron. Pero, precisamente por ello, también se convirtió en la insignia de la rebelión. Ya no se conoce el nombre del Kreuzlied de la Orquesta del Errante. Pero no importa, porque adoptó innumerables apodos que se cantaban en el viento: “Pastor sin nombre”, “Imunlaukr”, “Pícaro de la Noche”, “Luz Matinal”, “Gunnhildr”, “Ragnvindr”... Hasta que, por fin, el Kreuzlied final despertaría de un sueño de mil años, y respondería al pequeño grito de una doncella extranjera que se había desplazado a esta tierra, igual que él nació también del pequeño deseo de otro joven muchacho. Las canciones que hablaban de Kreuzlied estuvieron de moda por un tiempo. Pero, al final, dejaron de cantarse porque, en la historia posterior, el nombre dejó de ser necesario. “Kreuzlied, ¿alguna vez has visto el horizonte tornarse de color blanco? ¿Alguna vez has escuchado a la doncella cantar al viento esta canción?: ‘Adiós, adiós para siempre. El sol matinal me ha limpiado las lágrimas y me ha dicho que ya amaneció. Oh, amante mía, el amanecer ya llegó’”.